Quien, como nosotros, ha crecido en El Barco de Ávila (cuando había decenas de bares y otros negocios activos, en una comarca donde cada pueblo bullía con gente joven) puede entender nuestro dolor al ver cómo la comarca entera se va apagando.
Uno de los puntos en los que vivíamos los jóvenes de los 90 y los 2000 era el Bar Ecus. Hemos pasado muchas noches hablando, escuchando música, de fiesta en ese bar, y su cierre no es más que otro clavo en el ataúd en el que la despoblación nos ha querido meter.
Un déficit crónico, del que podemos hablar, es la falta de espacios en los que podamos reunirnos para hacer comunidad y promover la cultura. Y no nos vamos a quedar en reclamar que algún otro se encargue de entretenernos. Es hora de tomar una actitud proactiva.
Este momento es el resultado, en parte, de la casualidad, pero también de que la necesidad de un local donde ejercitar nuestra actividad ha sido un tema recurrente en los últimos años.
Ahora podemos decir que el antiguo Ecus ya no es un bar.
El Ancla será nuestra casa.
Cuando arrancó nuestra asociación, decidimos empezar siendo realistas. Hemos sido ambulantes, en bares, últimamente en Junciana gracias a la ayuda del ayuntamiento de Junciana, nos hemos reunido para el club de lectura en diversos bares, en otros pueblos como El Losar o Junciana, en La Alameda cuando hace buen tiempo o tomando un pincho en nuestros bares (benditos sean).
Por supuesto, no descartamos darnos el placer de hablar de libros en La Alameda o tomando un pincho, pero ahora tenemos casa.
¿Qué NO es El Ancla?
El Ancla NO es un bar. Estará abierto en función de las actividades que vayamos haciendo.
En el antiguo bar no servimos bebidas. Es un espacio de uso exclusivo para socios, similar a una peña (aunque tampoco somos una peña).
¿Qué es El Ancla entonces?
Un espacio para ofrecer actividades alternativas a la hostelería: hablar de cine, hablar de libros, juegos de mesa, etc.
También un espacio que los socios y las socias puedan usar para sus necesidades sociales o inquietudes culturales. Para ello habrá una llave compartida y unos responsables de esas llaves. En un primer momento las puertas estarán abiertas cuando ofrezcamos alguna actividad concreta, cosa que esperamos hacer lo más a menudo que nos permitan nuestras vidas.
¿Te gusta la idea?
- Propón o hazte cargo de alguna actividad que te apetezca comenzar.
- Ayúdanos con donativos o cubriendo alguna de las cosas de nuestra lista de necesidades.
Enrólate.